Rotterdam ha implementado una prohibición de acceso nocturna en gran parte del barrio de De Esch, una medida sin precedentes en los Países Bajos. La prohibición, que se aplica de 11 p.m. a 5 a.m., penaliza a cualquier persona sin una razón legítima para estar en la zona. Los residentes, visitantes y trabajadores están exentos, según la alcaldesa Carola Schouten. Esta medida extrema se tomó tras años de crecientes disturbios, incluyendo carreras ilegales, consumo de drogas y prostitución, que comenzaron después de la crisis del COVID-19. Las medidas previas, como bloques de concreto y aumento de la vigilancia, resultaron insuficientes. La prohibición se evaluará después de tres meses, con la esperanza de restaurar la paz y la seguridad para los residentes de De Esch. La decisión fue tomada de manera unánime por el consejo del barrio tras un proceso de cuidadosa consideración.

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