El director ejecutivo de Rosneft, Igor Sechin, admitió dificultades en el mercado de combustibles de Rusia. Esta declaración se produjo un día después de un ataque con drones ucraniano contra una de las refinerías más grandes del país. Sechin no ofreció detalles específicos sobre la magnitud de los problemas, pero reconoció la situación compleja. El ataque a la refinería ha generado preocupación sobre el suministro y los precios de los combustibles. Agencias de noticias como RIA y Reuters informaron sobre las declaraciones de Sechin. La admisión de Rosneft subraya el impacto de las hostilidades en la infraestructura energética rusa.