Las comunidades judías en todo el mundo celebran este fin de semana la festividad de Rosh Hashaná, el Año Nuevo judío. Esta celebración marca el inicio de un período de arrepentimiento y reflexión, un tiempo para la introspección y la búsqueda de perdón. Rosh Hashaná no solo es un momento de celebración, sino también de profunda espiritualidad y compromiso religioso. La festividad conmemora la creación del mundo y el inicio de un nuevo ciclo. Durante Rosh Hashaná, es tradicional consumir alimentos simbólicos como manzanas con miel, que representan un año dulce y próspero. Esta festividad es un momento central en el calendario judío y una oportunidad para fortalecer la fe y la comunidad.