El festival Rosendal Garden Party en Estocolmo está recibiendo críticas por su creciente formato festivalero y la selección de artistas, según un crítico del diario Dagens Nyheter (DN). La crítica principal se centra en que no todos los artistas encajan con la atmósfera tradicionalmente más íntima y selecta del evento. El crítico sugiere que la evolución hacia un festival más grande ha afectado la coherencia artística del evento. Se cuestiona si la actual programación refleja la esencia original de Rosendal Garden Party. La reseña implica una preocupación por la posible pérdida de identidad del festival debido a la búsqueda de un público más amplio. La opinión destaca la importancia de una curaduría artística cuidadosa para mantener la calidad y el atractivo del evento.