Rory McIlroy protagonizó un momento inusual durante la segunda ronda del torneo al cometer un error común entre los golfistas aficionados. El jugador nordirlandés golpeó una cuña demasiado delgada, enviando la bola a través del green. Este fallo, fácilmente identificable para cualquier golfista recreativo, generó sorpresa entre los presentes. A pesar del error, McIlroy mantuvo la compostura y continuó con su participación en el certamen. El incidente humanizó al reconocido deportista, mostrándolo vulnerable a errores similares a los de cualquier jugador. El momento rápidamente se viralizó en redes sociales, generando comentarios y memes alusivos a la situación.