La salida de Cristiano Ronaldo de la Selección Portuguesa plantea interrogantes sobre el futuro de los acuerdos comerciales clave que se extienden hasta 2030. Los ingresos provenientes de los derechos de televisión y la participación en fases finales de torneos son una parte significativa de los recursos económicos. Sin embargo, el impacto y el peso de la marca Ronaldo siempre han sido un factor importante a considerar. Su presencia trascendía lo deportivo, influyendo en la rentabilidad y el atractivo de la Selección. Ahora, la federación debe evaluar cómo mitigar la pérdida de este activo publicitario y buscar nuevas estrategias para mantener los niveles de ingresos. La partida de Ronaldo no solo afecta al ámbito deportivo, sino también al económico y de marketing de la Selección Portuguesa. La capacidad de la federación para adaptarse y capitalizar nuevas oportunidades será crucial en los próximos años.