La Cancillería rusa ha advertido que no quedará impune la decisión del gobierno rumano de prohibir el uso de símbolos estatales rusos por parte del equipo de gimnasia rítmica en la Copa Desafío Mundial celebrada en Cluj-Napoca. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, hizo esta declaración el sábado, sin especificar la naturaleza de las posibles represalias. La prohibición afecta la exhibición de la bandera rusa y otros símbolos nacionales por parte de la delegación deportiva. El gobierno ruso considera esta medida como una provocación y una violación de los principios de neutralidad deportiva. Zakharova enfatizó que Moscú responderá a esta acción, aunque no detalló los pasos a seguir. Este incidente se produce en un contexto de tensiones geopolíticas entre Rusia y varios países occidentales.