El economista jefe de Raiffeisen Bank, Ionuț Dumitru, ha señalado que el déficit presupuestario rumano del 1,75% del PIB registrado en los primeros cinco meses del año, aunque inferior al del año anterior, no indica necesariamente una mejora sostenida. Dumitru advierte que es prematuro considerar este dato como una señal positiva. El verdadero indicador de la salud económica del país será el cumplimiento de la meta de déficit del 6-6,2% del PIB al cierre del ejercicio. El economista enfatiza la importancia de evaluar la evolución a lo largo del año completo. La situación actual requiere un análisis cauteloso y no conclusiones apresuradas. Se espera que los próximos meses sean decisivos para determinar la trayectoria fiscal de Rumanía.