El 29 de junio, la Iglesia Ortodoxa celebra a San Pedro y San Pablo, figuras centrales del cristianismo y símbolos de la misión apostólica. Esta festividad conmemora a todos aquellos que llevan sus nombres. Entre los nombres más comunes que celebran su onomástica se encuentran Pedro, Paul, Petru, Pavel y sus variantes. La tradición dicta felicitar a quienes ostentan estos nombres en su día. La celebración religiosa tiene un profundo significado espiritual para los creyentes ortodoxos. Se espera que miles de personas acudan a las iglesias para participar en los servicios religiosos dedicados a estos santos apóstoles.