Dos ciudadanas rumanas y un veterinario enfrentan cargos en Francia por su presunta participación en una red de tráfico de cachorros procedentes de Rumanía. El juicio se lleva a cabo en Evry, cerca de París. Se les acusa de importar cachorros a Francia y de someter a los animales a condiciones de maltrato. La operación de tráfico involucró un gran número de cachorros. Las autoridades francesas investigan las condiciones en las que eran transportados y mantenidos los animales. Las acusaciones incluyen crueldad animal y violaciones de las regulaciones de importación. Las penas podrían incluir prisión y multas significativas si son declaradas culpables.