Un profesor rumano, Petruț Rizea, ha sido objeto de un intenso acoso en redes sociales tras participar en una protesta sindical de educadores el 17 de junio. El profesor, junto con otros colegas, expresó su descontento frente al Gobierno y al Parlamento. Tras su participación, Rizea denunció haber recibido insultos y amenazas online, incluyendo comentarios despectivos sobre su profesión. Según su testimonio al periódico Libertatea, los ataques incluyeron frases como “¡A trabajar!” y acusaciones de ser un “parásito de la sociedad”. El incidente ha generado preocupación sobre la polarización y el hostigamiento en línea hacia figuras públicas que expresan sus opiniones. La situación pone de manifiesto las tensiones existentes en el sector educativo rumano y las consecuencias que pueden tener las protestas en la era digital.
