Los precios en la estación balneario rumana de Mamaia han aumentado significativamente, generando quejas entre los turistas. Sorprendentemente, una botella de agua de medio litro ahora cuesta 12 leus en los restaurantes tipo "empuje la bandeja", superando el precio de una cerveza que se vende a 10 leus. Este incremento es parte de una tendencia general de precios elevados que afecta a los visitantes. Los turistas se quejan no solo de los altos costos, sino también de la calidad de los servicios ofrecidos. Una comida completa puede alcanzar los 100 leus por persona, lo que representa un gasto considerable para muchos viajeros. La situación plantea interrogantes sobre la regulación de precios y el impacto en la industria turística local.