Tras el anuncio del presidente Nicușor Dan sobre la propuesta de Adrian Veștea como primer ministro, el apoyo dentro del Partido Nacional Liberal (PNL) está creciendo. Esta situación surge a pesar de las acusaciones de la dirección del partido contra el presidente, quienes lo acusan de hostilidad hacia los liberales. George Scripcaru, un influyente alcalde del PNL en Brașov, ha expresado su respaldo a Veștea, calificando la noticia como positiva. Otros nombres del partido se suman al apoyo a la candidatura de Veștea. La creciente adhesión a Veștea podría indicar una división interna dentro del PNL respecto a la elección del próximo primer ministro. La situación plantea interrogantes sobre la unidad del partido y su estrategia política futura.