Residentes de un bloque de apartamentos en Craiova, Rumanía, se ven forzados a acceder a sus viviendas a través de una tienda ubicada en la planta baja. Un vecino ha bloqueado la entrada principal del edificio con un candado, alegando ser el propietario del camino de acceso. La situación ha generado disputas legales entre los residentes, quienes se han demandado mutuamente. Las autoridades policiales han iniciado una investigación para esclarecer la propiedad del terreno y resolver el conflicto. El cierre del acceso común ha provocado molestias significativas a los habitantes del bloque. Se desconoce por el momento el alcance de las demandas interpuestas entre los vecinos. La policía continúa recabando información para determinar una solución al problema.
