El PSD (Partido Social Demócrata) en Rumanía no busca una colaboración genuina con el PNL (Partido Nacional Liberal), según el politólogo Cristian Pîrvulescu. Las declaraciones de Sorin Grindeanu el jueves fueron una estrategia de negociación destinada a maximizar las ganancias del PSD. Pîrvulescu, en una conversación con HotNews después de las primeras discusiones entre el primer ministro designado Luca Niculescu y los partidos, indicó que el PSD está empleando tácticas de presión. La verdadera intención del PSD no es una alianza con el PNL, sino obtener el máximo beneficio en las negociaciones gubernamentales. Esta postura inicial refleja una maniobra calculada para fortalecer su posición en la formación del nuevo gobierno en Rumanía. El politólogo sugiere que el PSD está utilizando su “potencial de chantaje” para influir en el proceso de negociación. La dinámica de poder se revela en esta fase inicial de consultas.