El presidente del PSD, Sorin Grindeanu, respondió a las críticas del senador de AUR, Petrișor Peiu, quien anunció que su partido no negociará con los socialdemócratas mientras Grindeanu siga al frente del PSD. Grindeanu replicó sugiriendo que Peiu, influenciado por ideologías “soberanistas” adquiridas en Italia, podría continuar buscando alianzas con otros partidos como el PNL (Bolojan) y USR. La respuesta de Grindeanu implica un rechazo directo a cualquier posible acuerdo con AUR. El intercambio de declaraciones subraya la tensión política entre los dos partidos. La situación actual demuestra una clara postura de Grindeanu al defender su liderazgo. Esta disputa podría tener implicaciones en la configuración del panorama político rumano.