El presidente Nicușor Dan hizo un llamado a promover un “nacionalismo sano” durante su discurso en la reunión internacional de jóvenes ortodoxos (ITO 2026). Criticó tanto a los pesimistas que dudan de la capacidad de Rumanía para lograr grandes cosas, como a los demagogos que explotan elementos del pasado nacional. Dan enfatizó la necesidad de que las voces de aquellos que “con decencia, creen y trabajan por Rumanía” sean más fuertes en el debate público. Subrayó la importancia de un patriotismo constructivo y alejado de la demagogia. El mandatario instó a los jóvenes a participar activamente en la vida pública y a defender sus convicciones. Su discurso buscó inspirar a una nueva generación de rumanos comprometidos con el desarrollo del país. Finalmente, promovió la idea de un nacionalismo basado en el trabajo arduo y la creencia en el potencial de Rumanía.