Dan Dungaciu, vicepresidente del partido AUR, expresó su escepticismo sobre la posibilidad de que el gobierno propuesto por Tomac obtenga la aprobación del Parlamento rumano. En una entrevista telefónica, Dungaciu sugirió que unas elecciones anticipadas podrían ser una solución para el país. Subrayó que el fracaso en la votación parlamentaria sería significativo y tendría consecuencias. Dungaciu enfatizó que no existe una alianza política formal entre AUR y el PSD (Partido Social Demócrata), describiendo su colaboración como meramente circunstancial. El analista advirtió contra la ilusión de una cooperación estratégica a largo plazo entre ambos partidos. Su declaración refleja una incertidumbre sobre la estabilidad gubernamental en Rumanía.