El político Dragoș Pîslaru ha acusado la existencia de un plan para dividir el Partido Nacional Liberal (PNL) y posteriormente integrarlo al Partido Social Demócrata (PSD). Estas declaraciones han generado una nueva ola de controversia y tensiones dentro del panorama político rumano. Pîslaru afirma que este plan fue premeditado y busca desestabilizar al PNL. Sus acusaciones se suman a una serie de denuncias previas sobre estrategias secretas entre los principales partidos. La veracidad de estas afirmaciones aún está por confirmarse, pero han provocado un intenso debate público. El impacto potencial de una reconfiguración política de esta magnitud es significativo y podría alterar el equilibrio de poder en Rumania.