Un destacado líder del Partido Nacional Liberal (PNL) rumano, Alexandru Muraru, ha lanzado fuertes críticas contra el presidente Nicușor Dan por su decisión de proponer a otro miembro del partido, Veștea, como candidato a primer ministro. Muraru considera esta acción como una injerencia inaceptable en la política interna del PNL. Según Muraru, la decisión de Dan se interpreta como un intento de debilitar al PNL y, específicamente, de perjudicar las aspiraciones políticas de Bolojan. El líder liberal acusa a Dan de alinearse con un grupo que busca la destrucción del PNL. Estas declaraciones revelan una profunda división interna dentro del partido y una lucha por el control del liderazgo. La situación plantea interrogantes sobre la estabilidad del PNL y su futuro político.
