El designado primer ministro rumano, Adrian Veștea, ha manifestado su disposición a negociar con todos los partidos políticos para asegurar el apoyo a su gabinete. Reconoció que parlamentarios del partido de extrema derecha AUR votarán a favor de su investidura, a pesar de sus diferencias ideológicas. Sorprendentemente, también anticipó la participación de legisladores del partido de centro-derecha USR en la votación de investidura. Veștea afirmó contar con votos de un amplio espectro político, buscando así garantizar la estabilidad de su gobierno. Esta estrategia refleja la necesidad de construir una coalición diversa para obtener la confianza del Parlamento. La investidura de Veștea dependerá de la consolidación de estos apoyos interpartidistas.
