El primer ministro designado de Rumanía, Adrian Veștea, ha accedido a iniciar negociaciones directas con George Simion, líder del partido de derecha AUR, en un intento por asegurar la mayoría parlamentaria necesaria para formar gobierno. Esta decisión se produce tras un ultimátum planteado por Simion, quien exige ser consultado en la formación del nuevo gabinete. Veștea se ha descrito como un "hombre de diálogo" y ha justificado la necesidad de conversar con todas las fuerzas políticas representadas en el parlamento para superar la actual crisis política. La reunión se llevará a cabo en la sede de AUR, marcando un giro significativo en las negociaciones gubernamentales. Analistas sugieren que esta medida refleja la dificultad de Veștea para obtener el apoyo de los partidos tradicionales. El objetivo principal es poner fin al estancamiento político y formar un gobierno estable. La postura de AUR será clave para el futuro del ejecutivo rumano.