Eugen Tomac, inicialmente propuesto para el cargo de primer ministro, declaró haber tenido más de 200 votos de apoyo el sábado, día en que fue reemplazado por Adrian Veștea. Tomac confirmó haber mantenido una conversación con el presidente Nicușor Dan sobre la decisión. Según Tomac, el presidente le explicó sus reservas sobre el camino político que él se había comprometido a seguir. El ex candidato a primer ministro reconoció la posibilidad de no obtener la aprobación del parlamento. Tomac expresó su comprensión de la lógica del presidente, quien considera que un líder capaz de formar una mayoría parlamentaria sólida sería una mejor opción. La designación de Veștea se produce a pesar de que Tomac presentó su programa de gobierno solo un día antes.
