Adrian Veștea, propuesto como primer ministro rumano, impulsó un controvertido proyecto de parque temático, Dino Park, durante sus tres mandatos como alcalde de Râșnov (2004-2016). Veștea firmó el primer contrato de arrendamiento para el parque, que ahora genera debate. La controversia se centra en la conexión del proyecto con un individuo descrito como el “cazador número 1 de Rumanía”, con vínculos cercanos al primer ministro húngaro Viktor Orban. La iniciativa se ha convertido en un punto focal de escrutinio en torno a la trayectoria política de Veștea. El parque temático, Dino Park, fue una de las principales iniciativas de su administración local. Se investigan las circunstancias que rodearon la adjudicación del contrato y la posible influencia de terceros.
