Eugen Tomac, quien fue designado previamente como posible primer ministro de Rumanía, anunció oficialmente su renuncia a intentar obtener el apoyo parlamentario necesario para formar gobierno. Tomac comunicó su decisión a través de redes sociales, reconociendo no haber logrado asegurar los 233 votos requeridos en el Parlamento. En su mensaje, expresó su agradecimiento al presidente por la confianza depositada en él. Esta renuncia complica el panorama político rumano y abre la puerta a nuevas negociaciones para la formación de un Ejecutivo. La decisión de Tomac se produce tras varios días de consultas y esfuerzos infructuosos por conseguir el respaldo de los partidos políticos. Se espera que el presidente tome nuevas medidas para desbloquear la situación política en el país. El futuro gobierno rumano permanece, por tanto, incierto.
