Miembros del partido PSD esperaron al primer ministro designado, Adrian Veștea, en reuniones parlamentarias celebradas este miércoles por la tarde. Veștea no asistió a la reunión, a pesar de la expectativa generada entre los parlamentarios. La ausencia del designado provocó que los legislados fueran informados sobre la situación. No se han ofrecido explicaciones oficiales inmediatas sobre las razones de la no comparecencia. Este evento genera interrogantes sobre el futuro de las negociaciones para la formación del nuevo gobierno. La falta de comunicación ha suscitado especulaciones dentro del partido y en la esfera política rumana.
