El líder socialdemócrata Sorin Grindeanu ha anunciado los primeros pasos para la formación de un nuevo gobierno en Rumanía. Esta declaración se produce tras la negativa del partido USR a apoyar un gobierno monocolor del PSD (Partido Socialdemócrata). Grindeanu criticó duramente a USR, acusándolos de "exhibicionismo moral" y de priorizar el mantenimiento de sus posiciones y privilegios por encima de la estabilidad del país. Según el líder socialdemócrata, las constantes maniobras políticas y cambios de postura de algunos partidos demuestran su falta de voluntad para permitir la formación de un gobierno funcional. Grindeanu acusó a USR de bloquear el país bajo el pretexto de defender los intereses de los ciudadanos. La situación plantea incertidumbre sobre el futuro político de Rumanía y la posibilidad de formar una coalición de gobierno estable. Las negociaciones continúan, pero la postura de USR representa un obstáculo significativo.
