El partido AUR ha reiterado su negativa a apoyar la investidura del gobierno liderado por Veștea, desmintiendo rumores sobre un posible acuerdo con el PSD. La decisión de AUR se produce en un contexto de tensiones entre el PNL y el PSD, descritas como una lucha interna por el poder. El partido AUR considera que esta disputa no les concierne y prefiere impulsar la convocatoria de elecciones anticipadas. Un representante de AUR ha manifestado esta postura a través de una publicación en Facebook, enfatizando su rechazo a involucrarse en negociaciones de cargos. La negativa de AUR complica el panorama político rumano y aumenta la probabilidad de un nuevo ciclo electoral. La formación política se posiciona así como una fuerza opositora que busca una renovación completa del sistema.
