Eugen Tomac, ex-designado como primer ministro, describió la situación política rumana como “un momento extremadamente tenso”. Tomac, ahora asesor del presidente Nicușor Dan, participó en consultas con los partidos PNL y PSD tanto antes como después de la moción de censura. Durante estas reuniones, según sus declaraciones, los partidos PNL y PSD mostraron apertura a la posibilidad de formar un gobierno de tecnócratas. Esta opción fue la única que no rechazaron explícitamente ambas formaciones políticas. La situación surge tras una reciente crisis política que ha generado incertidumbre en el país. Se espera que las próximas negociaciones definan el futuro del gobierno rumano.