Los funcionarios del Senado y la Cámara de Diputados de Rumanía han iniciado una huelga japonesa durante el proceso de investidura del nuevo Gobierno. La protesta, anunciada por los líderes sindicales, se centra en la insatisfacción con los bajos salarios que perciben. Los sindicatos califican la remuneración actual como “humillante” y exigen mejoras salariales. La huelga se mantendrá durante toda la duración de los procedimientos de investidura gubernamental. Esta acción busca presionar a las autoridades para que atiendan sus demandas económicas. Los representantes sindicales esperan que la huelga silenciosa genere conciencia sobre la situación laboral de los empleados del Parlamento. Se desconoce por el momento el impacto que la huelga tendrá en el desarrollo de los procedimientos parlamentarios.
