El Patriarcado Rumano ha manifestado su "preocupación pastoral" ante la celebración de la marcha Bucharest Pride. Según la institución, este tipo de eventos públicos podrían intensificar la confusión de los valores espirituales en la sociedad. La Iglesia sostiene que el país ya se encuentra vulnerable debido a la inestabilidad social y al declive demográfico. Ante este escenario, la jerarquía eclesiástica ha instado a los fieles a fortalecer los principios de la fe cristiana. Asimismo, se ha hecho un llamado especial a cultivar dichos valores dentro del núcleo familiar. La postura de la Iglesia refleja la tensión existente entre las manifestaciones del colectivo LGTBIQ+ y las instituciones religiosas tradicionales en Rumanía.