El primer ministro designado, Adrian Veștea, declaró estar abierto a negociaciones con todos los partidos políticos, incluyendo el partido AUR, para asegurar el apoyo a su gobierno. Veștea incluso sugirió que votantes de AUR podrían actuar por "patriotismo" al apoyarlo. Sin embargo, Petrișor Peiu, presidente del Consejo Nacional de AUR, rechazó rotundamente cualquier posibilidad de apoyo parlamentario. Peiu afirmó que AUR no votará a favor del gobierno de Veștea bajo ninguna circunstancia. Considera a Veștea como una extensión del actual alcalde de Bucarest, Nicușor Dan, con quien AUR mantiene una fuerte oposición. Esta postura complica las perspectivas de formación de gobierno de Veștea, quien necesita el apoyo de una mayoría parlamentaria. La negativa de AUR representa un obstáculo significativo en las negociaciones en curso.