El Banco Nacional de Rumanía (BNR) ha revelado una reorientación estratégica en la gestión de sus reservas de divisas, según su informe anual. La nueva estrategia implica una mayor exposición al euro y al dólar estadounidense, reduciendo la dependencia de otras monedas. Esta modificación, junto con una disminución en la tenencia de efectivo, ha resultado en un beneficio de 2.300 millones de lei, equivalente a más de 2 mil millones. El informe destaca un cambio notable en la política monetaria del banco central. Se prevé que esta estrategia contribuya a una mayor estabilidad financiera. Los analistas atribuyen el éxito en las ganancias a la gestión activa de las fluctuaciones cambiarias. La BNR apunta a consolidar su posición en el mercado regional.