El presidente del partido AUR, George Simion, reaccionó con ironía tras la impugnación de la Ley de Integridad ante el Tribunal Constitucional por parte del alcalde Nicușor Dan. La ley en cuestión obliga a los cónyuges o parejas de funcionarios públicos a declarar sus bienes. Simion cuestionó la motivación de Dan, sugiriendo que la razón del ataque a la ley es evidente para todos. El líder de AUR se preguntó retóricamente si es necesario explicar lo obvio, comparándolo con algo visible desde la Luna. Este incidente genera tensión política en torno a la transparencia y la integridad de los funcionarios públicos en Rumanía. La controversia se centra específicamente en la obligación de declarar el patrimonio de los familiares cercanos de los políticos.