Un diputado de la Comisión de Control del SRI (Servicio de Inteligencia Rumano) ha revelado las limitaciones impuestas a los parlamentarios para divulgar información obtenida a través de sus funciones de supervisión. Allen Coliban, diputado del partido USR, explica que, si bien la comisión puede solicitar documentos, audiencias y verificaciones, la mayoría de las respuestas recibidas no pueden hacerse públicas. La entrevista destaca el alcance del control parlamentario sobre el servicio de inteligencia y la dificultad de abordar temas sensibles como la existencia de un supuesto “sistema” de influencia. Coliban alude a un reciente evento político donde percibió una respuesta coordinada que sugirió una orden interna. El debate se centra en la transparencia y la rendición de cuentas de los servicios de inteligencia ante el poder legislativo. La discusión busca esclarecer el papel de los servicios en la política rumana y los límites de la supervisión parlamentaria.
