El vicepresidente del PNL, Alexandru Muraru, ha acusado al PSD de utilizar los tribunales como herramienta de negociación política. Según Muraru, esta estrategia busca bloquear las reformas necesarias para el progreso de Rumanía. El líder liberal denunció lo que describe como un plan desesperado y ruin para obstaculizar el desarrollo del país. Considera que el PSD instrumentaliza el sistema judicial para fines políticos, en lugar de buscar el bienestar general. Esta acusación subraya una creciente tensión política en Rumanía, especialmente en relación con la independencia judicial. Muraru insta a la transparencia y a la defensa de las instituciones democráticas frente a lo que percibe como un abuso de poder del PSD.