El ministro interino de Trabajo, Dragoş Pîslaru, advirtió que aumentar los impuestos al sector privado sería un "error fundamental". Según Pîslaru, esta medida obstaculizaría el objetivo de reactivar el crecimiento económico en Rumanía. El ministro hizo referencia a las advertencias del asesor principal del Banco Nacional de Rumanía (BNR) sobre los posibles efectos negativos. Subir los impuestos desincentivaría la inversión y la creación de empleo, perjudicando la recuperación económica del país. Pîslaru enfatizó la importancia de mantener un entorno fiscal favorable para impulsar la actividad económica. Esta declaración refleja la preocupación del gobierno por evitar políticas que puedan frenar el progreso económico de Rumanía. La postura del ministro busca un equilibrio entre las necesidades fiscales y el estímulo a la actividad privada.