Una investigación periodística revela que Adrian Veștea, exministro rumano, habría firmado un certificado de urbanismo y una autorización de construcción para un desarrollador inmobiliario. Este desarrollador habría adquirido un terreno al actual primer ministro designado por 600.000 euros semanas antes de obtener los permisos. La transacción y la posterior firma de los permisos por parte de Veștea, mientras era alcalde de Râșnov, levantan interrogantes sobre posible conflicto de intereses. La investigación, realizada por Snoop y Hotnews.ro, sugiere una posible relación entre la venta del terreno y la aprobación de los permisos de construcción. No se han presentado cargos formales hasta el momento. Las autoridades competentes podrían investigar la legalidad de las acciones de Veștea y la transparencia del proceso de adjudicación. El caso ha generado debate público sobre la ética en la función pública en Rumanía.
