Un tribunal italiano ha condenado a cadena perpetua a Vasile Frumuzache, un exguardia de seguridad rumano de 33 años, por el asesinato de las trabajadoras sexuales Ana Maria Andrei y Denisa Păun. La sentencia, dictada por el Tribunal de Jurados de Florencia, incluye 18 meses de aislamiento diurno. Frumuzache fue declarado culpable de los brutales asesinatos de las dos mujeres, cuyo caso conmocionó a Italia. La fiscalía había solicitado inicialmente la cadena perpetua, y el jurado ha seguido su recomendación. El proceso judicial se centró en las pruebas forenses y testimonios que vinculaban a Frumuzache con los crímenes. Se espera que el acusado cumpla su condena en una prisión italiana de máxima seguridad.
