Un ciudadano rumano ha sido sentenciado a quince años de prisión en Rusia por cargos de espionaje en beneficio de Ucrania. El arresto del individuo fue anunciado en 2024 por los servicios de seguridad internos rusos. Según las autoridades rusas, el hombre habría estado involucrado en la recopilación de información para Ucrania. El veredicto fue dictado recientemente por un tribunal ruso, sin que se hayan revelado detalles específicos sobre las pruebas presentadas. La condena se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Rusia y Ucrania, y de una intensificada represión contra presuntos colaboradores extranjeros en Rusia. El gobierno rumano aún no ha emitido una declaración oficial sobre el caso. Se desconoce si el condenado planea apelar la sentencia.
