La policía española detuvo a un ciudadano rumano de 25 años mientras intentaba salir del país con 139 teléfonos móviles. Los dispositivos, valorados en 150.000 euros, fueron sustraídos principalmente durante el festival Primavera Sound en Barcelona. Las autoridades españolas apodaron al detenido como “el burro” debido a la cantidad de teléfonos que transportaba. La operación policial se desarrolló como un control rutinario, revelando la posesión de los teléfonos robados por parte del joven. Se investiga su posible participación en otros robos similares. El detenido será puesto a disposición judicial para determinar su grado de implicación y las posibles consecuencias legales. La policía continúa investigando para identificar a posibles cómplices.