Tras el rechazo del gobierno liderado por Vasile Veștea, Ilie Bolojan, primer ministro interino, propuso la formación de un gobierno minoritario basado en un pacto nacional. Este pacto definiría las prioridades de Rumanía para los próximos seis meses. Bolojan enfatizó la necesidad urgente de un gobierno con plenos poderes, que se caracterice por la transparencia, reglas claras y respeto a los principios democráticos. La propuesta del PNL busca contribuir a una solución política estable en el país. El objetivo principal es asegurar la gobernabilidad y abordar los desafíos inmediatos que enfrenta Rumanía. Se espera que esta iniciativa impulse negociaciones entre las diferentes fuerzas políticas para alcanzar un acuerdo. Bolojan aboga por un enfoque colaborativo para superar la crisis política actual.
