El secretario general del Partido Nacional Liberal (PNL) rumano, Robert Sighiartău, anunció que los miembros del partido que votaron en contra de la investidura del gobierno de Veștea ya no pueden representar al partido ante sus electores. Esta declaración se produjo después de que el gobierno no lograra obtener el voto de confianza en el Parlamento. Sighiartău acusó a Sorin Grindeanu, presidente de la Cámara de Diputados, de ser uno de los principales responsables del fracaso de la investidura y solicitó su dimisión. La decisión del PNL refleja una profunda división interna sobre la estrategia política a seguir. El partido busca ahora redefinir su postura y responsabilizar a quienes considera que han perjudicado sus intereses. Se espera que esta crisis política tenga repercusiones significativas en el panorama político rumano. La situación plantea interrogantes sobre la estabilidad del gobierno y la cohesión del PNL.
