El Partido Nacional Liberal (PNL) de Rumanía ha expresado una fuerte oposición a la decisión del primer ministro designado, Adrian Veștea, de mantener conversaciones con George Simion, líder del partido AUR. Siegfried Mureșan, vicepresidente del PNL, declaró que Rumanía no necesita un gobierno que inicie su mandato negociando con personas consideradas "amigos de Rusia". La controversia surge ante la búsqueda de apoyo parlamentario para formar un nuevo gabinete. El PNL critica que, bajo el pretexto de "responsabilidad", se esté buscando el respaldo de un partido con vínculos cuestionables. Esta situación genera incertidumbre sobre la estabilidad política y la orientación del futuro gobierno rumano. La decisión de Veștea ha provocado un debate público sobre la conveniencia de dialogar con fuerzas políticas con posturas consideradas afines a intereses rusos.
