Sectores disidentes del Partido Nacional Liberal (PNL) rumano han recurrido al Tribunal de Bucarest para impugnar decisiones internas que podrían llevar a la expulsión de miembros afines al gobierno de Veștea. Un grupo de 16 opositores a la dirección de Bolojan ha presentado una solicitud de ordenanza presidencial con el objetivo de suspender cautelarmente dichas decisiones. La disputa se centra en la exclusión de votantes del gobierno actual, lo que sugiere una lucha de poder dentro del partido. Los demandantes buscan evitar la aplicación inmediata de las resoluciones tomadas por el Buró Político Nacional (BPN). Este movimiento legal intensifica las tensiones internas en el PNL y podría tener implicaciones significativas para la estabilidad del partido. La decisión del tribunal será crucial para determinar el futuro de estos miembros y la dirección del PNL.
