El presidente del USR, Dominic Fritz, advirtió sobre el riesgo de una posible escisión dentro del Partido Nacional Liberal (PNL) rumano. Esta advertencia surge tras la decisión de Nicușor Dan de designar a Adrian Veștea, considerada por Ilie Bolojan como un "acto hostil" y un intento de fragmentar al PNL. Fritz expresó su esperanza de que exista una facción dentro del partido lo suficientemente fuerte como para buscar un cambio positivo para Rumanía. La controversia gira en torno a la autonomía del PNL y su posible subordinación al Partido Social Demócrata (PSD). La situación plantea interrogantes sobre la estabilidad del panorama político rumano y la futura dirección del PNL. Se teme que la designación de Veștea pueda llevar a una división interna y debilitar la posición del PNL en el gobierno.