Toma Petcu, un líder del Partido Nacional Liberal (PNL) rumano, declaró no arrepentirse de haber perdido su cargo interino como presidente de la filial de Giurgiu. Su destitución se produjo tras una decisión del Buró Permanente Nacional del partido. Petcu atribuye su salida a la defensa de sus principios, sin especificar cuáles son estos. La decisión forma parte de una serie de disoluciones de filiales lideradas por figuras desafiantes dentro del PNL. El político enfatizó que no lamenta perder la responsabilidad asociada al cargo. Este incidente subraya tensiones internas dentro del partido liberal rumano. La reacción de Petcu sugiere una postura desafiante frente a la dirección del PNL.
