El presidente rumano Nicușor Dan se abstuvo de comentar directamente sobre la posibilidad de que Adrian Veștea, el primer ministro designado, obtenga el apoyo del partido AUR para su investidura. Dan enfatizó que la tarea principal de Veștea es asegurar una mayoría parlamentaria que permita superar la actual crisis política en el país. Subrayó la importancia de formar un gobierno con una clara orientación pro-occidental. El mandatario declaró esto durante una conferencia en Bruselas, reafirmando su confianza en la capacidad de Veștea para negociar y obtener el respaldo necesario. No obstante, evitó pronunciarse sobre las negociaciones específicas con AUR, un partido con posiciones políticas diversas. La formación de un gobierno estable es crucial para abordar los desafíos internos y mantener el rumbo europeo de Rumanía. La situación política rumana permanece fluida a la espera de los resultados de las negociaciones.