El ministro interino de Trabajo, Dragoş Pîslaru, criticó las protestas sindicales en Rumanía por la ley de salarios, afirmando que no se ajustan a los principios del diálogo social. Pîslaru advirtió que esperar un nuevo gobierno que prometa más beneficios sería un "gran error". El ministro sugirió que los sindicatos podrían resultar perjudicados por la implementación de una ley salarial unificada. Argumentó que la situación actual perjudica la estabilidad y el progreso del diálogo entre empleadores y trabajadores. Pîslaru enfatizó la importancia de abordar las preocupaciones de manera constructiva en lugar de retrasar las decisiones. La declaración del ministro se produce en un momento de tensión entre el gobierno y los sindicatos debido a las modificaciones propuestas en la ley de salarios. Se busca una solución que equilibre las demandas de los trabajadores con las realidades económicas del país.