Un reciente informe del Consejo Superior de la Magistratura (CSM) de Rumanía revela que los salarios de los jueces y magistrados al inicio de su carrera se encuentran entre los más bajos de Europa. El CSM defiende la independencia judicial argumentando esta disparidad salarial. El informe también señala inconsistencias entre los datos oficiales y las afirmaciones públicas sobre las pensiones y salarios del sector judicial. Incluso los jueces del Tribunal Supremo rumano se ubican en los puestos más bajos en comparación con sus homólogos europeos, según el análisis del CSM. Sin embargo, el informe oficial indica cifras diferentes a las presentadas anteriormente. Esta situación genera debate sobre la valoración y compensación económica de los profesionales de la justicia en Rumanía. El CSM califica de “mentiras repetidas” las aseveraciones sobre las remuneraciones y jubilaciones.